lunes, 27 de agosto de 2012

Adelantando


Tras los pasos de Patxi López, contrario pero antaño aliado de los suyos en el País Vasco, Núñez Feijóo anuncia elecciones anticipadas también para el 21 de octubre. Afirma que es lo mejor para Galicia pero...¿Qué supone este adelanto electoral en la práctica?
Para empezar, el hecho de evitar que el nuevo gobierno tenga que lidiar con unos presupuestos ajenos (lo que sucedería si se celebrasen en 2013) conlleva también una ralentización de los procesos de decisión, que afectaría por ejemplo a la convocatoria de oposiciones si eso llegase a suceder o la oferta de cursos para parados (este año 2012, por ejemplo, fueron pospuestos hasta mayo, dos meses más tarde de lo habitual).
Para la oposición (que aun habiendo reclamado adelanto electoral en el pasado, no contaba con ello) esto cierra la puerta a unas posibles elecciones primarias en el PSOE gallego. También agota el tiempo de los nacionalistas escindidos del BNG y pilla a Mario Conde empezando a entrenar para la carrera, con una base electoral poco o nada establecida, por lo reciente del anuncio de la fundación de su propio partido. No hay que leer muy entre líneas para entender que Feijóo ha intentado dejar a la oposición (peligrosa, ya que no sería la primera vez que una coalición es el resultado de miles de gallegos pidiendo un cambio) con las cosas a medio hacer para evitar que partan con algún tipo de ventaja. La planificación electoral también trata de eso.
Cabe destacar también que la última semana de campaña coincidirá con el inicio del juicio del Prestige. ¿Habrán olvidado los gallegos? ¿Será este juicio un recordatorio de gestiones pasadas? La mayoría de los habitantes de localidades costeras viven del mar y se vieron afectados por aquellos “hilillos de plastilina” que destrozaron gran parte del ecosistema marino gallego y afectaron a parajes como el Parque Nacional de las Islas Atlánticas. No parece fácil olvidar la tragedia que tiñó de negro esta nuestra tierra y las manifestaciones que al grito de “nunca máis” denunciaban una gestión de crisis, cuanto menos, mejorable.
Habrá que esperar para ver qué piden los gallegos, qué necesitan y qué votan. Porque en la voluntad electoral las estrategias del “timing” no mandan tanto. En un panorama en el que la sanidad pública gallega no pasa por su mejor momento, me permito recetar a Feijóo una buena comunicación de crisis, al PSOE, una decisión rápida pero coherente, al BNG que piense en los electores nacionalistas que ven al partido como la única posibilidad (alguien me dijo alguna vez “Galicia necesita un buen partido nacionalista, el Bloque no es el mejor de los posibles, pero es el que hay, por eso hay que votarles, para que lleguen a ser todo lo que deben”) y al resto de partidos, que piensen cuando no hay nada que perder, solo queda mucho por ganar.


lunes, 21 de noviembre de 2011

Tiempo de nieve

Hace muchos años que esquío. Siempre he dicho que es un deporte de confianza, confías en extraños, confías en que el que va detrás no te atropelle, o que no aparezca alguien de la nada y te derribe, confías en el diferente (el snowboarder), en que a pesar de su temeridad sepa esquivarte y no te lleve por delante. ¿Por qué? Porque no puedes pasarte la pista mirando atrás. Es más, si miras atrás por más de dos o tres segundos, acabas en el suelo. Tienes que fiarte del contexto y preocuparte de controlarte a ti mismo, por ti y también con respecto a los demás. Y siempre, siempre, mirar hacia adelante, mirar lejos, para visualizar a tiempo cualquier obstáculo y pensar en cómo evitarlo.
No sé si Mariano Rajoy ha esquiado alguna vez (Aznar sí, aunque el esquí de fondo es otra cosa), pero le recomiendo que metafóricamente lo haga. Lo importante es salir de la crisis ¿no? Pues no vale “la nieve está demasiado blanda porque antes han pasado otros por aquí”, ni “los demás esquiadores son unos torpes”, ni “los de las tablas de snow son unos locos kamikazes”. Mientras pensamos eso, vamos al suelo de cabeza. El contexto es difícil, lo sabemos. ¿La “herencia” es dura? Siempre lo es, al menos en este caso no hay sorpresas, lo peor son las herencias envenenadas, las que estallan en determinado momento pero que llevaban la mecha prendida desde hacía tiempo y se les había estado echando más pólvora durante años.
Miremos adelante, porque es el único camino. No nos estrellemos, al menos no por estar tan pendientes de lo de atrás que nos perdamos los obstáculos o (peor) perdamos nosotros mismos el equilibrio.  



domingo, 20 de noviembre de 2011

The final countdown

El voto del futuro presidente es uno de estos dos




Contemos otra vez. Uno...y dos. ¿Y los otros 40 millones? Algunos han llegado por correo, menos del 50% ya están en las urnas... El porcentaje que queda sigue siendo suficiente para cambiarlo todo. Nada está escrito. Tres horas y media para cuatro años. Que valga la pena. 

viernes, 18 de noviembre de 2011

¿La que nos espera?

"La que nos espera". Son las cuatro palabras que más he leído y escuchado desde que a finales de julio se anunciase el adelanto electoral. Cada día más gente las utiliza para cerrar una conversación sobre política, economía, sanidad, educación... Sirven como comentario a cualquier noticia. 
Se supone que expresan un descontento por el que será el resultado de las elecciones del próximo domingo. No es una persona, ni dos, ni tres. Si tanto miedo hay a la que (según las encuestas) nos espera, ¿no deberá reflejarse en las urnas? ¡Aún no ha sucedido! Cada una de esas personas tendrá un sobre con una papeleta elegida personalmente, y la suma de todos esos votos es lo que dará el resultado, no las encuestas. Nunca se sabe. Si todos los que quieren evitar lo que temen ponen su voto, se evitará. Lo que suceda el día 20 es responsabilidad nuestra (se supone que ya no van a perderse papeletas, ni van a votar los muertos...), así que está en nuestras manos. 
Luego pasa como en las municipales, había muchísima gente descontenta con cómo quedaron repartidos los colores en España, pero resulta que nadie les votó. ¿Ah, no? ¿Y entonces? ¿Cómo ganaron? Eso en mi carrera se llama espiral del silencio. Y el silencio no nos va a regalar nada. 
El domingo tendremos lo que merecemos, al menos lo que la mayoría considere que merecemos. Pero esa mayoría no existe todavía, aún está por crear. Así que...la verdad estará ahí dentro, dentro de las urnas. 



jueves, 17 de noviembre de 2011

Pelea por... el cambio

Hasta ahora no he analizado los lemas electorales por un motivo: quería saber cuánto peso real podían tener en la campaña y en qué efectos prácticos se notaba. La respuesta es... Prácticamente nada. No es una sorpresa, como ya expliqué justo antes de empezar la campaña oficialmente, llevamos unos meses de campaña permanente que hacen al público bastante impermeable a estas cuestiones. Lo que se comenta en la calle es lo que no dicen tan claramente los candidatos: el futuro. "Van a quitar la Ley del Aborto", "se va a poder fumar de nuevo en los bares"... Hay optimistas: "vamos a salir de la crisis";  pesimistas: "nos van a echar de la Unión Europea"; aparecen planes migratorios... Cada uno presta atencion a lo que más le interesa, dejando las frases de los carteles en un segundo plano (por no decir en un plano fondo). 

(No puedo analizar absolutamente todos los lemas de los partidos porque no acabaría nunca, así que he escogido los que más presencia han tenido en los medios y en las redes sociales, al fin y al cabo, la idea de esto es ver cuánto han calado y de qué manera)



Comenzamos con el candidato del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba



"Pelea por lo que quieres" es un lema bastante poco convencional. Sus detractores comentan que es como decir a los ciudadanos "hala, sacad vosotros las castañas del fuego". Viniendo de un gobierno que ha tenido descontento a un gran porcentaje de la población, no parece un buen lema pero ¿es acaso realista hacer promesas? Las promesas electorales tienen que ser las apuestas más altas, un puede ser "reduciré un punto la prima de riesgo", sino "el cobrar sueldos mínimos se  va a acabar", y el contexto no es el mejor para decir esto. Para lo único que ha servido la frase es para hacer el juego de "normal que estuviese tan exhaltado en el debate, si su lema es ese".
Un comentario sobre el cartel, el hecho de situarse en un escenario poco habitual capta la atención del que ve el cartel en la calle, por ejemplo. Plasmar un baño de masas, sin embargo... Es un arma de doble filo. Está bien presentar al candidato como un líder posible, pero quizás esa imagen debería poder ser transmitida de otro modo. Además, algunos se burlan de la pose de estrella que adopta el candidato, como si fuese una estrella de rock que viene a dar un concierto. "¿Has escuchado el último single de Rubalcaba?" "Sí, una letra con mensaje...electoral".
Por último, un detalle llamativo, y es la firma del candidato en las redes sociales como RcBc. ¿Un guiño al ZP de hace siete años?


Pasemos a la oposición, Mariano Rajoy en la campaña del Partido Popular



Esto no me llevará mucho tiempo... Porque una palabra lo define: Clásico. Lo cual resulta contraproducente leyendo "Súmate al cambio" (parece que ellos se han sumado al "change" que tan bien le funcionó a Obama en 2008). Una imagen momentánea no es tan difícil de conseguir, y al PP le vendría muy bien luchar contra la la visión de "partido anclado en el pasado" que sus no-votantes tienen de ellos. Su suelo electoral está ahí, y a ellos les da igual al campaña porque su voto lleva decidido años, pero en esta oportunidad que tienen de captar indecisios, dado el descontento general con su principal oponente, deberían haberlo hecho mejor, podían permitirse arriesgar, no tenían nada que perder y sí mucho que ganar.
Por cierto ¿qué ha sido del color naranaja corporativo que utilizaron durante una temporada? Sumarse al cambio en un mar de azul cielo, el que tradicionalmente se asocia al PP parece raro, era una ocasión perfecta para utilizar el naranja.


Del azul y el naranja pasamos al rosa, a Rosa Díez, máxima representante de UPyD



Rosa, vestida de Rosa, recordándonos lo que ya sabemos pero no siempre tenemos en cuenta. "Cada voto vale", directamente al corazón (bueno, a la razón, más bien) de todos aquellos de "yo no votaría ni al PP ni al PSOE pero votar a otros es tirar el voto". Un voto nunca se tira, y la suma de uno, más otro, más otro, más otro... Es lo que hace lo que UPyD busca: un mejor reparto de la tarta política, rompiendo el bipartidismo.


La unión de Izquierda Unida y los Verdes da como resultado un guiño a los indignados

(la imagen es de la campaña en la Rioja, pero plasma muy bien el mensaje que quieren transmitir)



Inteligente le mezcla de los dos colores, aunque quizás recordar la bandera de Portugal no es adecuado en los tiempos que corren... En cualquier caso, contraponer sutilmente economía y democracia surte efecto porque el pensamiento generalizado de "vamos a estar al mando de Francia y Alemania" hace que se busque una salida. Además, ese "Rebélate!" tiene un interesante paralelismo con el "¡Indignaos!", el libro de Stéphanie Hessel que ha tenido un gran peso en el movimiento 15M y en todo lo que vino a continuación.


En una línea de campaña similar tenemos a EQUO, el partido más joven de los que están teniendo notoriedad en las redes. Su lema de campaña es "Reinicia" y su imagen es un desarrollo de esta apelación. 


En cuanto lo vi, inmediatamente se me vino a la mente esta imagen de las manifestaciones del 15M




Los guiños a los indignados proliferan en las campañas de los partidos no mayoritarios y eso está bien, dado que los indignados representan una fuerza social cada vez mayor, digna de ser tratada al nivel de la "mayoría". Indignados somos todos. 


Finalmente, la fuerza más fuerte en el ámbito autonómico en el que me sitúo. Bloque Nacionalista Galego

(no pude encontrar una imagen completa con una buena definición, así que lo que veis aquí es el banner de su web)


Destaca ese "te defende" (suena rarísimo, es gallego normativo, pero no es el que se habla en la calle) como una manerda de decir "¿quién mejor para gobernar por y para Galicia que los gallegos?". "O voto útil" me recuerda a la Aritmética 20N de la que hablé el otro día. La verdad es que votar al BNG en Galicia es la mejor forma de romper el bipartidismo desde aquí. Hay varias localidades gobernadas por ellos, la gente ya ha podido comprobar cómo defienden los suyo. Pero el batacazo del bipartito en Galicia (2005-2009) que dió de nuevo la mayoría absoluta al Partido Popular podría ser percibido como una señal de que algunas cosas le vienen demasiado grandes. Las ideas están bien, el planteamiento es correcto, pero falta algo más. Un votante del partido me dijo una vez "Galicia necesita un buen partido nacionalista. El Bloque no lo es de momento, pero es lo que tenemos, así que le voto con la esperanza de que llegue a serlo". 


¿Conclusión? La sabremos dentro de unos días...

Para finalizar, una parodia de Vaya Semanita (de hace años ya, pero sigue siendo aplicable a la actualidad) sobre en qué se ha convertido la campaña electoral. Y es que entre broma y broma, la verdad se asoma.



jueves, 10 de noviembre de 2011

Pasar palabra

Hace unas horas apareció este vídeo de campaña negativa del PSOE:



Ante esto, el Partido Popular podía haber guardado silencio y seguido con su campaña o podía haber respondido de muchas maneras: parodiando el vídeo, respondiendo a esas preguntas, etc. Y, sobre todo, podía haber esperado. Muchas veces tendemos a pensar que el tiempo juega en  nuestra contra, especialmente en casos de campaña negativa o comunicación de crisis, pero no siempre es así. No es necesario responder al minuto, especialmente si la contestación que se pretende dar es algo más que "estamos trabajando para ofrecer a los españoles alternativas y no vamos a entrar en juegos de contracampaña". Si se entra en el juego, hay errores que no se deben cometer. Y las prisas suelen ser el imán perfecto para estas equivocaciones. 

Esta fue la respuesta del Partido Popular:




Primer error: el copia pega de las grabaciones. Sí, es para demostrar que son sus declaraciones, pero resta naturalidad al spot.

Segundo error: Es irreal. Nadie se sube a un taxi y llega a semejante profundidad de conversación con el taxista en unos segundos. En este sentido, era más creíble y efectivo el de las chicas hablando en una cafetería (año 2008), mantentiendo la intriga y con una conversación que podría darse más fácilmente en el contexto. Para quién no lo recuerde, aquí lo dejo:



Tercer error: los tópicos. El "típico" taxista que opina de todo y de todos con la COPE puesta a todo volumen es ya un personaje en el imaginario colectivo. Haber situado la conversación en ese contexto es una apuesta desafortunada ya que se presta a críticas fáciles. 

Cuarto error: responder (inmediatamente). Como ya dijimos, se podía haber contestado de otra manera, planificando bien las acciones y sin precipitarse. Pero quizás lo más adecuado hubiese sido no responder directante, dar la vuelta a la tortilla alegando que en el PSOE se preocupan más de manchar la imagen de Rajoy que de limpiar la suya, que desde el PP se trabaja para los ciudadanos y eso es lo que están haciendo en vez de hacer vídeos de contracampaña o cualquier otra fórmula de ese estilo. El equipo decidió que era mejor contestar, y de esa manera, respetable pero no sé si efectivo. A veces es mejor pasar palabra y dejar que los hechos hablen por sí solos.