Ni la corrupción, ni los recortes, ni la burbuja inmobiliaria. Hoy el tema fueron los bancos. Desde las siete menos diez, hora en la que empezaba a congregarse la gente en la Alameda ourensana, se escuchaba hablar de créditos, hipotecas, etc. Y durante todo el recorrido de la marcha ciudadana continuó sintiéndose ese malestar generalizado contra las entidades financiaras, tanto por medio de pitidos y gritos al pasar por delante de las sucursales bancarias, como por las consignas como "al bote, al bote, banquero el que no bote". Hoy los "botes" ourensanos se dejaron sentir por las principales calles de la ciudad hasta romper en aplausos ante el manifiesto en la Plaza Mayor. Estos son nuestros botes, ¿qué pasará con los votos?
Algunas imágenes de la jornada... la situación no es la mejor fotográficamente hablando, pero es la mejor para sentir la manifestación: desde dentro. Esto influye en la calidad, pero creo que en este caso lo que más importa es el concepto.
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